JOÃO PESSOA

Matéria do Jornal El País fala sobre o ponto mais oriental das Américas “Erosão Marítima e má Gestão”

Erosão marítima e má gestão colocam em risco a falésia brasileira do Cabo Branco. Um projeto universitário se propôs a investigar e quantificar os danos que esta área do nordeste do Brasil, muito frequentada por turistas, está sofrendo para evitar seu desaparecimento

BigPB – O jornal El País publicou, em sua edição deste domingo, uma  reportagem sobre a barreira do Cabo Branco, abordando todos os aspectos que levaram a falésia ao estado em que se encontra.

Segundo o jornal, a erosão marítima e má gestão colocam em risco a falésia brasileira do Cabo Branco. Um projeto universitário se propôs a investigar e quantificar os danos que esta área do nordeste do Brasil, muito frequentada por turistas, está sofrendo para evitar seu desaparecimento.

” A erosão marinha é um processo natural que vem ocorrendo constantemente. No entanto, existem fatores que a agravam: principalmente os efeitos das alterações climáticas e da ação humana. São muitas as zonas costeiras do mundo por ela afetadas e que, agravadas pela subida do nível do mar e pelas altas temperaturas, poderão ver o seu aspeto completamente alterado nas próximas décadas. As expectativas não são positivas: segundo o Painel Intergovernamental sobre Mudanças Climáticas (IPCC), as previsões são de que o mar pode subir até um metro de altura.
Ciente desse problema, o professor Saulo Vital, da Universidade Federal da Paraíba (UFPB), lidera um projeto de pesquisa que estuda a degradação que as falésias de Cabo Branco vêm sofrendo há várias décadas. O objetivo é quantificar a erosão visível a olho nu e propor soluções para recuperar essa área e evitar que ela desmorone.

Na verdade, o Farol do Cabo Branco não marca o ponto mais oriental do continente americano: está localizado cerca de 800 metros mais ao sul, na Ponta do Seixas. Mas há anos pensava-se que um miradouro no topo de uma falésia era mais atractivo para colocar um monumento e atrair turistas e por isso decidiram deslocar simbolicamente o marco geográfico. No entanto, a praia do Seixas também sofre os efeitos do avanço do mar, pelo que ambos os locais correm o risco de desaparecer nas próximas décadas. Não precisa ir muito longe: também na Paraíba as falésias de Carapibus estão à beira do colapso e na vizinha Baía da Traição, a água do mar praticamente fez desaparecer a praia e destruiu infraestrutura e casas”.

Veja a matéria 

Un grupo de turistas se hace una foto junto a un cartel donde se lee “O coco mais oriental das Américas”. Es el Faro de Cabo Branco, el cartel que marca —al menos para los visitantes— el lugar más al este del continente americano, en João Pessoa, Paraíba, en el nordeste de Brasil. Muy cerca, un alambre oxidado impide que puedan acercarse hasta el borde del acantilado. Las raíces al aire de un cajueiro -el árbol de los anacardos- y el asfalto quebrado avisan que parte del suelo cedió y que abajo las olas lamen la pared vertical de rocas y tierra amarilla.

La erosión marina es un proceso natural que se viene produciendo de forma constante. Sin embargo, hay factores que la agravan: principalmente los efectos del cambio climático y la acción humana. Son muchas las zonas de costa en todo el mundo afectadas por ella y que, agravadas por la elevación del nivel del mar y las altas temperaturas, pueden ver cambiada por completo su apariencia en las próximas décadas. Las expectativas no son positivas: según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), las previsiones son que el mar pueda subir hasta en un metro de altura.

“Para retrasar el proceso hay que actuar en las causas que lo generan. A nivel local se pueden hacer cosas: lo principal es controlar la ocupación de las áreas que están sufriendo el proceso erosivo. Ya después se pueden adoptar medidas de contención”, explica, refiriéndose a los sistemas artificiales implementados en la zona que imitan los arrecifes de coral que crecen de forma paralela a la costa. Cuando baja la marea forman piscinas naturales y con la marea alta hacen de rompeolas, protegiendo las playas de la fuerza del mar.

Sirviéndose de fotografías aéreas, con dron y con imágenes de satélite, quieren elaborar varios artículos académicos este año. “No sabría decirte exactamente cuándo, pero si todo sigue igual que ahora, en unas décadas el faro puede caer”, advierte Vital. A pesar de las rocas que se colocaron de relleno en 2020 en su base, hoy los acantilados de esa zona del litoral brasileño siguen desmoronándose de forma acelerada, agravados por la infiltración del agua. Muy cerca del faro se encuentran otros espacios, entre ellos la Estação Ciência, un edificio del arquitecto Oscar Niemeyer que puede correr la misma suerte.

El investigador del departamento de Geociencia de la UFPB cree que la repercusión del proyecto en el que está trabajando es buena en el ámbito académico y social, pero lamenta que “el poder público tiene cerrados los oídos” en lo que a estudios como el suyo se refiere. En ese sentido, Vital lamenta lo que considera una visión cortoplacista de muchos políticos y la desidia de los gobernantes a la hora de actuar y plantear soluciones realistas.

La carretera que lleva hacia el faro, por ejemplo, se cerró al paso de vehículos hace años y de momento no hay previsión de reabrirla. “El gran problema es el uso desordenado del suelo, sin el debido planeamiento”, apunta Vital. Sus esperanzas están en participar en las audiencias públicas previstas antes de que se apruebe un proyecto y así tratar de implementar medidas efectivas que tengan en cuenta los impactos ambientales.

jornalista Rocío Periago.

FONTE : EL PAÍS / América Futura

https://elpais.com/america-futura/2023-03-04/un-plan-para-que-el-punto-mas-oriental-de-las-americas-no-desaparezca.html?fbclid=PAAaaBpkRUN7lnn7JH3ZELH3OClHy-XAm6fwBHxjANMAW-v4626eiOiqZCqUY

Artigos relacionados

Deixe um comentário

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *

Botão Voltar ao topo